viernes, 30 de marzo de 2012

agua, arte y alquimia


 Así se llamó el proyecto de realizar una instalación de mandalas en la costa del lago Lácar.
Este lago estaba bastante comprometido con los residuos  cloacales de la población y la planta potabilizadora de agua de la ciudad, quedó chica en proporción al gran crecimiento demográfico.
Ante esta problemática  en el corazón de nuestro pueblo, es que mi trabajo sobre el agua se expandió para generar un espacio de intercambio, información, experimentación y sanación, con carácter de colectivo.
 
La propuesta se centró en :

Conocer el trabajo de Masaru Emoto sobre el agua y a partir de ello, tomar conciencia del efecto que producimos en ella, no solo con nuestras acciones, sino también con nuestras palabras , pensamientos y por qué no, con nuestra producción artística.
Decidí convocar para este proyecto a los adolescentes de la ciudad, para  realizar una instalación colectiva a orillas del lago centrándonos en la intención de honrar, y dar las gracias a nuestras aguas.

El trabajo se realizó en dos grupos coordinados por mí, de 20 a 30  adolescentes en cada uno de ellos.


Dos escuelas de la ciudad nos prestaron su apoyo con el espacio y los materiales fueron donados por gente que adheria al proyecto.
                                                                                  
 Me contacté con la Fundación Byakko , fundación que dirige Masaru Emoto
www.byakko-es.org 
y vinieron dos representantes a trabajar con talleres de mandalas y danzas circulares. 

Luego cada chico trabajó un mandala individual intencionando gratitud, en un soporte de cartón de
 1 m de diametro.
El proceso de realización duró dos meses
 ( octubre y noviembre de 2.007)











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